Consejos esenciales para poner en práctica la prevención de la mastitis por S. aureus
¿Es factible prevenir la mastitis?
La prevención de la mastitis por S. aureus consta de dos elementos principales:
1) Limitar la propagación entre las vacas: reducción de la tasa de transmisión y un número de reproducción básico bajo;
2) Reducir la prevalencia de animales infectados y la duración de las infecciones intramamarias, lo cual requiere minimizar la excreción del agente.
En ambos elementos existen algunas medidas específicas que podemos poner en práctica para alcanzar nuestro objetivo:

Prácticas para limitar la propagación del patógeno
Cabe recalcar la importancia de las medidas de bioseguridad en la rutina de ordeño, ya que esta es la principal vía de transmisión.
– Para la limpieza de las tetinas es obligatorio el uso de toallas higienizadas individuales desechables o reutilizables, así como emplear guantes desinfectados periódicamente.
– En caso de alta prevalencia de infecciones contagiosas, la estimulación mediante raspado de los pezones debería realizarse con cuidado en una taza para evitar la transmisión accidental a cuartos o vacas sanas.
– Las vacas infectadas deberían ordeñarse en último lugar o en una unidad separada. Se recomienda el uso de una solución desinfectante para las pezoneras, como una solución diluida de ácido peracético (del 0,5 % al 1,5 %).
– Después del ordeño, se debería cubrir la piel del pezón y la punta del pezón con una solución eficaz (dióxido de cloro, peroxido de hidrogeno, etc.) para eliminar las bacterias que pudieran invadir el canal del pezón.

– Debe reducirse el riesgo de hiperqueratosis siguiendo una rutina correcta, ajustando debidamente el vacío y la pulsación, reduciendo el sobreordeño a menos de 45 segundos, sustituyendo las bolsas de leche cuando corresponde y con un mantenimiento adecuado de la máquina de ordeño.
– Las vacunas son una herramienta muy interesante para complementar las medidas preventivas clásicas. Los protocolos de vacunación tienen como objetivo reducir la tasa de transmisión y la duración de la infección.
Las vacunas contra la mastitis han demostrado grandes resultados en la reducción de la transmisión y la duración de la infección.
Prácticas para reducir la prevalencia y la duración de la infección
– La monitorización del tanque de granel para detectar la presencia de S. aureus y la identificación temprana de los animales infectados contribuye a reducir la prevalencia, pero rara vez a un estado “libre de S. aureus”.
– El tratamiento dirigido y prolongado de animales infectados más jóvenes es más eficaz que el tratamiento de las vacas con enfermedad crónica o de mayor edad.
– La gestión de datos, tanto de casos clínicos como subclínicos, supone una ayuda durante el proceso de toma de decisiones para el tratamiento o sacrificio de las vacas infectadas. Una de las estrategias más utilizadas consiste en aplicar una terapia dirigida con vacas secas a los animales infectados o sospechosos de estarlo.
Conclusiones
La eficacia de los programas de salud de la ubre y del control de la mastitis contagiosa depende más de las medidas de prevención que del tratamiento.
Artículo escrito por Luis Pinho, DVM, PhD