¿Qué ocurre en los patios abiertos? Consideraciones clave
La comodidad y el descanso de las vacas son indispensables para una producción de leche optimizada. En los rebaños lecheros existen diferentes sistemas de alojamiento, y uno de los más populares son los patios o corrales abiertos. En este artículo, exploraremos las ventajas que ofrece este tipo de cama y sus consideraciones para garantizar tanto el bienestar como la máxima productividad de las vacas.
¿Cuáles son los pros y los contras de los patios abiertos?
Este sistema de cama es muy popular y tiene muchas ventajas, pero también algunos inconvenientes:
- Ofrece a las vacas la posibilidad de tumbarse libremente donde quieran, y su confort es excelente.
- Sin embargo, es más difícil mantener los mismos estándares de higiene que cuando trabajamos con cubículos.
En estos sistemas, debemos centrar nuestros esfuerzos en la limpieza

Consideraciones clave
- Espacio: debemos ofrecer a las vacas suficiente espacio para que puedan moverse libremente y encontrar superficie disponible para descansar.
La densidad recomendada es entre 12 y 14 m2/vaca
- Ventilación: es un elemento crucial en este tipo de instalaciones. El material de cama, cuando se composta, generará calor y gases que pueden crear un ambiente difícil. Una buena ventilación, ya sea natural y/o forzada, será fundamental para liberar este calor.
- Profundidad y suavidad: se recomienda trabajar con espesores de cama mínimos de 30 a 40 cm. Esto servirá, en primer lugar, para dar el mayor confort a los animales, y, además, esta profundidad permitirá trabajar la cama con la maquinaria apropiada. El material de encamado debe ser lo suficientemente blando para que las vacas se sientan cómodas, pero no demasiado, ya que les dificultaría caminar.

- Limpieza: las prácticas de manejo serán diferentes, dependiendo del material de encamado.
En caso de que utilicemos paja, deberemos añadir material limpio una vez al día y limpiar todo cada 2-3 semanas. Además, podemos añadir carbonato cálcico y cal hidratada para incrementar tanto la materia seca como el pH del lecho. La aplicación debe ser diaria y a razón de 0,8-1,0 kg/m2 por día.
La limpieza y el mantenimiento del material de cama es fundamental para evitar el crecimiento de bacterias patógenas como E. coli y S. uberis.
Si trabajamos con una base de serrín, tendremos que labrar o arar el material de cama al menos dos veces al día y hacerlo a 30-40 cm de profundidad. Dependiendo de la densidad de los animales y de la humedad del lecho, tendremos que añadir nuevo material.
Algunas granjas cambian todo el material de cama cuando el volumen de cama es alto, pero se recomienda sacar solo la mitad de la cama, esparcir el resto del material en la superficie y continuar agregando nuevo material en la parte superior.
Conclusiones
Los patios abiertos ofrecen ventajas significativas en términos de comodidad y libertad de movimiento de las vacas, pero también presentan desafíos, particularmente en el mantenimiento de la higiene.
Al centrarse en factores clave como la densidad, la ventilación y las prácticas de limpieza, los ganaderos pueden maximizar los beneficios de este sistema.
Dar prioridad a estas consideraciones no sólo mejorará el bienestar de las vacas, sino que también contribuirá a la eficiencia general de la producción.
Article written by Oriol Franquesa, DVM, Qllet slp.